Siguiendo con las actividades del curso sobre convivencia, haremos una pequeña reflexión sobre el estado del tratamiento de la convivencia y la atención a la diversidad en el centro.
En muchos aspectos somos un centro tradicional:
- Tenemos normas disciplinarias redactadas "desde arriba" que el alumno debe cumplir. En general, son indiscutibles.
- El sistema de gestión de los conflictos se basa en un carnet por puntos. Tan "grave" es una acción, tantos puntos se restan del carnet. Cada carnet restado implica una sanción que puede ir desde un leve castigo hasta un expediente disciplinario.
Sin embargo, los métodos que realmente se usan en el día a día en el centro, sobre todo para lo tocante a conflictos de relación y más si se trata de uno entre iguales (alumno-alumno), las técnicas de mediación, de prácticas restaurativas y la escucha activa son las predominantes. Una comisión de convivencia, compuesta en principio por profesores (digo en principio porque hay alumnos formados en mediación) interviene en caso de conflicto. Esta misma comisión intervienene por leve que sea, para intentar llegar a acuerdos, para que los afectados lleguen a una situación de entendimiento mútuo y buscando la empatía de grupo o compañero.
Por otra parte, hay un gran número de comisiones y de entes de gobierno en la que los alumnos participan, tienen voz y voto, a parte del consejo de estudiantes:
- Fomentamos el contacto de los estudiantes mayores con sindicatos de las islas.
- Existe una asamblea de delegados que propone y participa en decisiones de centro: uso de recursos, salidas extraescolares, actividades para días señalados...
- Existe una comisión de solidaridad que integra sobre todo alumnos que voluntariamente participan en actos solidarios.
En cuanto a aspectos de atención a la diversidad, el centro cuenta con una base de datos que trabaja sobre los perfiles del alumnado y el profesorado. Esta base de datos, tiene varios objetivos:
- Crear grupos realmente heterogéneos.
- Crear y variar un mercado de recursos. A cada perfil una actuación.
- Evaluar y establecer mejoras en las actuaciones del mercado de recursos.
- Hacer más efectivas las intervenciones y agilizar su gestión.
Respecto a la participación en las decisiones del centro, cabe destacar el casi nulo papel de las familias. Pese a que se intenta darles cada vez más espacio, es muy complicado que intervengan. Parece ser que a medida que los hijos van creciendo, menos se involucran en su centro de formación.
Estos y otros aspectos, pruebo de esquematizarlos en este esquema:
En muchos aspectos somos un centro tradicional:
- Tenemos normas disciplinarias redactadas "desde arriba" que el alumno debe cumplir. En general, son indiscutibles.
- El sistema de gestión de los conflictos se basa en un carnet por puntos. Tan "grave" es una acción, tantos puntos se restan del carnet. Cada carnet restado implica una sanción que puede ir desde un leve castigo hasta un expediente disciplinario.
Sin embargo, los métodos que realmente se usan en el día a día en el centro, sobre todo para lo tocante a conflictos de relación y más si se trata de uno entre iguales (alumno-alumno), las técnicas de mediación, de prácticas restaurativas y la escucha activa son las predominantes. Una comisión de convivencia, compuesta en principio por profesores (digo en principio porque hay alumnos formados en mediación) interviene en caso de conflicto. Esta misma comisión intervienene por leve que sea, para intentar llegar a acuerdos, para que los afectados lleguen a una situación de entendimiento mútuo y buscando la empatía de grupo o compañero.
Por otra parte, hay un gran número de comisiones y de entes de gobierno en la que los alumnos participan, tienen voz y voto, a parte del consejo de estudiantes:
- Fomentamos el contacto de los estudiantes mayores con sindicatos de las islas.
- Existe una asamblea de delegados que propone y participa en decisiones de centro: uso de recursos, salidas extraescolares, actividades para días señalados...
- Existe una comisión de solidaridad que integra sobre todo alumnos que voluntariamente participan en actos solidarios.
En cuanto a aspectos de atención a la diversidad, el centro cuenta con una base de datos que trabaja sobre los perfiles del alumnado y el profesorado. Esta base de datos, tiene varios objetivos:
- Crear grupos realmente heterogéneos.
- Crear y variar un mercado de recursos. A cada perfil una actuación.
- Evaluar y establecer mejoras en las actuaciones del mercado de recursos.
- Hacer más efectivas las intervenciones y agilizar su gestión.
Respecto a la participación en las decisiones del centro, cabe destacar el casi nulo papel de las familias. Pese a que se intenta darles cada vez más espacio, es muy complicado que intervengan. Parece ser que a medida que los hijos van creciendo, menos se involucran en su centro de formación.
Estos y otros aspectos, pruebo de esquematizarlos en este esquema:
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